Mi hijo mi maestro
He aprendido que la vida es perfecta, todo lo que ocurre y todos los que están o estuvieron eran necesarios para el aprendizaje.
He aprendido a respetarme y a decidir no ser el basurero emocional de nadie. Cada persona debe hacerse responsable de su vida y de sus quejas y desafíos.
He aprendido a no competir, buscando en mí una historia más trágica, para demostrar que a mí también me ha pasado lo que a él o a ella, o a tener más y mejores cosas o historias. Solo escucho y limpio memorias.
Tomo solamente las responsabilidades que me corresponden, y no explico, el por qué lo hago.
Hago silencio para salvar mi honor o mi nombre. Eso, es solo parte del ego que me ha llevado a equivocarme y que al final, no le ha aportado mucho a mi vida. El que crea que tengo honor que lo crea, y el que no, lo respeto y bendigo su camino.
Estoy tranquila cuando alguien deja de hablarme o alguien ya no me quiere en su vida. Es su vida y es su espacio, por lo tanto respeto la decisión, de todas maneras si ya no me desea cerca, no creo que tenga mucho para aportarme. Al final son elecciones y está bien.
Evito estar triste, enojada,, frustrada, deprimida o cualquier emoción que baje mi vibración. No porque no vaya a volver a sentirlas, sino porque desgasto esas emociones tan rápido como puedo y me enfoco en volver a tomar vuelo para ser quien realmente soy.
Soy la de siempre, pero no veo cómo antes, ni siquiera como ayer, así que día a día soy mi mayor experimento, mi mayor investigación, mi mayor hallazgo.
Todos los días, me redescubro, me reconstruyo, me callo y miro dentro de mí. No es que menosprecie a los demás, es que estoy muy asombrada de mí misma y ahí, es donde deseo mi energía para vivir. Para enfocarme en mi crecimiento y amor propio.
Me veo caminando por la vida terrenal con una brillante luz, con Dios, con magia, con amor incondicional. Me veo pensando que Dios está dentro de mí ser, lo encontré y no tuve que ir a ningún lugar, ni siquiera tuve que moverme. Sé que el cosmos es algo que pronto conoceré. La ignorancia se quedó atrás.
Soy responsable, y quien provoca y promueve únicamente mi felicidad.
Me veo diferente de hace unos días, semanas, meses o años, y es que decidí que cada día es necesario para evolucionar y que cada día puedo usar mi energía para obtener lo que me hace feliz.
0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio